Iglesias Cristianas de Dios

 

[CB26]

 

 

 

 

 

¿Qué es el pecado? [CB26]

(Edición 1.0 20030831-20030831)

 

 

Este estudio es una breve revisión del modo en el que el pecado ha entrado en el mundo, de lo que es el pecado y de sus consecuencias para la humanidad, el ejército caído y el planeta.

 

 

 

Christian Churches of God

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¿Qué es el pecado? [CB26]

 


La Biblia nos dice que el pecado es la trasgresión de la ley (1Juan 3:4) El pecado es una fuerza poderosa que nos hace desear seguir el camino contrario al de Dios. De ese modo, en lugar de ser bendecidos para vivir según la ley de Dios, somos castigados, si seguimos el camino de Satanás, que es el pecado. Los caminos de Satanás son contrarios a los caminos de Dios. Dios detesta el pecado (Proverbios 6:16-19). Él que peca pertenece al diablo, ya que el diablo fue el primer ser que pecó (1Juan 3:8).

 

¿Hay unos pecados peores que otros?

 

Ciertas iglesias, que se definen como Cristianas, enseñan que hay un pecado mortal y un pecado venial. Dicen que ciertos pecados son peores que otros y que exigen en consecuencia un castigo mayor. También dicen que el pecado mortal conduce al infierno y que el pecado venial es perdonado más fácilmente y que tras quizá un corto período en el Purgatorio, una persona que comete pecados veniales puede ir al cielo. Este concepto procede del término utilizado por el apóstol Pablo cuando habla del hecho de que hay pecados que conducen a la muerte. Sin embargo, el concepto de cielo e infierno, después de la muerte, para un alma inmortal no es Cristiano.

 

Un Cristiano se enfrenta a una lucha constante en su vida cotidiana para superar el pecado. Debemos vencerlo, si queremos conseguir la perfección de un carácter justo y santo. Satanás quiere que rechacemos la ley de Dios. Por eso, si abandonamos la lucha contra el pecado, Satanás gana.

 

Los conceptos de cielo e infierno son conceptos paganos. La palabra Sheol, utilizada en el texto original, significa la tumba donde los muertos eran enterrados. Hades (traducido infierno) era la palabra griega correspondiente al hebreo, significa también la tumba. La tercera palabra traducida por infierno en la Biblia es Géhenne, que era la fosa de desechos en el exterior de Jerusalén donde quemaban a los perros y otros desechos. Otra palabra utilizada en la Biblia es tártaros o tartaroo, que es la fosa reservada para los ángeles en su camino. No hay ningún Infierno que arda sin cesar.

 

Juan dice que hay un pecado que no conduce a la muerte. Esto significa que los pecados, que cometemos durante nuestro viaje anual, son borrados y que se nos permite permanecer en el cuerpo de Cristo y la Primera Resurrección de Apocalipsis 20. Los que cometen pecado deliberadamente son enviados a la segunda resurrección y pueden enfrentarse a la segunda muerte. Lo que nace de Dios no peca (1Juan 3:9).

 

El pecado de Lucifer

 

Cuando Dios creó los seres espirituales, los creó perfectos. La Ley de Dios ya estaba instaurada a partir del principio de los tiempos. Pero, lo mismo que podemos hacer buenas y malas elecciones, los seres espirituales podían hacerlo también. Dios no quiere que las personas o los seres espirituales sean unos robots. Dios quiere seres espirituales y físicos que quieran obedecer a Sus Leyes de corazón y no porque se les fuerce a hacerlo.

 

Lucifer fue creado perfecto (Ezequiel 28:12-15). Era un querubín ungido que guardaba el trono de Dios. Lucifer, que significa portador de la luz, tenía el rango de estrella de la mañana del planeta. (Isaías 14:12). En un momento dado, la iniquidad lo dominó y pecó (Ezequiel 28:15-16).

 

La palabra traducida iniquidad es DHS 5766 y significa el hecho de ser perverso, la maldad, la deshonestidad, el mal, la injusticia y la depravación. A causa de esta iniquidad que existía en sí mismo y de su pecado, Dios el Padre  lo expulsó de la montaña de Dios (Ezequiel 28:16). El nombre de Lucifer se cambió a Satanás (Zacarías 3:1), que significa el adversario (1Pedro 5:8; Apocalipsis 12:10; Zacarías 3:1). Un adversario es alguien que trata de herirnos.

 

El pecado de Satanás le arrebató la responsabilidad de querubín protector del trono de Dios. Satanás quebrantó el primer mandamiento tratando de elevarse sobre el Único Verdadero Dios. Jesucristo dijo del diablo “que es un mentiroso y el padre la mentira (Juan 8:44).

 

La posición de querubín protector que Satanás ocupaba actualmente está vacante. Satán estaba al cargo de la tierra y debía hacer cumplir las leyes de Dios sobre el planeta. La responsabilidad de Satanás sobre la tierra y sus habitantes no ha cambiado después de la rebelión. Se le ha concedido a Satanás alrededor de 6.000 años para gobernar la tierra. Estos 6.000 años casi han pasado y podemos decir, tras todo el sufrimiento sobre el planeta, que Satanás no ha seguido las Leyes o el plan de Dios.

 

Satanás también es el príncipe del poder del aire (Efesios 2:2). Esto significa que Satanás y la hueste caída pueden influir en nuestros pensamientos a través de la música, la televisión, las conversaciones, etc. Se nos dijo que guardáramos nuestros espíritus (2Corintios 10:3-5). 2Corintios 4:4 nos dice que el dios de este mundo ha cegado los espíritus de los no creyentes.

 

Inicialmente, todo fue creado perfecto pero, cuando el ejército caído trató de apoderarse del trono de Dios, fueron precipitados a la tierra (Isaías 14:13-14). Por eso Lucas 10:18 declara "he visto la caída de Satanás, como un relámpago”. Un día u otro, tras la rebelión espiritual dirigida por Satanás, en la que participó una tercera parte del ejército (Apocalipsis 12:4), la tierra se convirtió en el caos (tohu y bohu), era informe y vacía (Génesis 1:2). Aunque había sido creada perfecta, la tierra fue destruida en parte a causa de la rebelión del ejército caído.

 

El pecado de Adán y Eva

 

Antes de crear al hombre en la tierra, ésta fue remodelada para servir de hábitat al hombre. Ver el estudio Al Principio [CB5].

 

El hombre fue creado a imagen de Dios (Génesis 1:26-27). Los primeros humanos fueron también creados perfectos. Vivieron en paz y siguiendo la Ley de Dios. En efecto, como ángel en el Jardín del Edén, Jesucristo enseñó las Leyes de Dios a Adán y a Eva.

 

Como lo sabemos por la Biblia, Satanás (bajo forma de serpiente) tentó a Eva y la incitó a comer del fruto del árbol del que se le había dicho que no comiera. Adán y Eva pecaron en su deseo de apropiarse de una cosa que no les pertenecía. Cedieron asimismo a la tentación y tomaron la fruta del árbol que Dios les había prohibido. Adán y Eva fueron maldecidos por haber desobedecido a Dios (Génesis 3:14-16). Como resultado de su rebelión y de su pecado, la muerte se extendió a toda la humanidad (1Corintios 15:22; Romanos 5:12).

 

Para más información de lo que les pasó a Adán y Eva, ver el estudio Adán y Eva en el Jardín del Edén [CB6].

 

Los resultados del pecado

 

El pecado es la trasgresión de la ley de Dios (1Juan 3:4). Sabemos qué es el pecado gracias a la Ley de Dios (Romanos 3:19). Para más información sobre la Ley de Dios, ver el estudio La Ley de Dios [CB25]. Todos los hombres pecaron (Romanos 5:12). La consecuencia del pecado es la muerte (Romanos 6:23). Jesucristo vino al mundo como único dios nacido (Juan 1:18) para pagar la pena de muerte por toda la humanidad y el ejército caído. Dado que Jesús estuvo entre nosotros como hombre y que vivió una vida sin pecado, con su muerte pagó el precio por todos nosotros. Su muerte se hizo sacrificio aceptado y perfecto para reconciliarnos y llevarnos al Padre (Hebreos 7:27-28; 9:12; 10:10-19; 1Pedro 3:18).

 

Aunque sabemos que podemos tener de nuevo acceso a Dios el Padre, puede también haber consecuencias o penalizaciones a pagar por nuestros pecados

 

Hay numerosos ejemplos de los efectos del pecado sobre el planeta. Por ejemplo, como no seguimos las leyes de la alimentación de Dios, las personas ahora adquieren enfermedades al consumir alimentos impuros. Los alimentos impuros o las especias de las vías navegables fueron creados para cumplir una función. Pero, como se consumen como alimentos, no pueden hacer su tarea ni contribuir al plan de Dios del modo que Él había diseñado. Para más información, ver el estudio Las Leyes de la Alimentación de Dios [CB19].

 

Otro ejemplo, muchas personas no esperan al matrimonio para tener relaciones sexuales. Como consecuencia, ahora hay gente que tiene enfermedades de transmisión sexual como el SIDA. Hay también muchos niños que no crecen en una casa donde hay una madre y un padre para amarlos y cuidarlos.

 

Hay muchos ejemplos pero el problema principal es que las personas no adoran al Único Dios Verdadero. Algunos adoran el dinero, otros la tecnología o falsos dioses. En nuestros días, muchas personas tienen vacaciones en Navidad, porque en su país son un día de fiesta. Sin embargo, sabemos que la Navidad es una antigua celebración pagana en la que no deberíamos participar. Ver el estudio ¿Por qué no celebramos la Navidad? [CB24]. Para más comentarios sobre la observancia o la violación de los mandamientos, ver el estudio Los Dies Mandamientos [CB17].

Cada vez que pecamos y seguimos pecando, nos apartamos más y más de Dios. Sin embargo, cuanto más obedecemos a Dios, más dirige Él nuestros pensamientos (Proverbios 16:3). Debemos orar, estudiar la Biblia y examinarnos para tratar de ver nuestros pecados. El apóstol Pablo dijo que no habría conocido el pecado si la ley no le hubiera revelado lo que era (Romanos 7:7).

 

La Tierra Maldita

 

Cuando pecamos, hay unos castigos o unas consecuencias para nosotros en tanto que individuos que, a veces se extienden a nuestras familias, a nuestra nación y al planeta. La tierra fue maldecida, a causa de la desobediencia de Adán (Génesis 3:17-19; 4:11-12).

 

Como se mencionaba anteriormente, cuando las leyes de la alimentación son transgredidas, se lastima al individuo y también hace daño al planeta.

 

Como no observamos los Sábados de la tierra, la tierra está sobre explotada. Las cosechas no son ya tan sanas como solían ser hace años. Las personas se ponen enfermas con más frecuencia por falta de sustancias nutritivas en los alimentos por el progresivo uso de productos químicos y pesticidas en la cadena de alimentación.

 

El hecho de que las personas se pongan enfermas no significa que pequen. Dios cura a menudo a las personas pero, a menudo Él elige no curarlas. A veces nosotros no nos cuidamos correctamente y caemos enfermos. Pero también podemos heredar enfermedades de nuestros padres. El apóstol Pablo podía curar a otros, pero él no fue curado. En esta sociedad, la enfermedad es el resultado del rechazo de las leyes de Dios, desde la creación.

 

El mundo de Satanás

 

Bajo el sistema de Satanás, las cosas están mal administradas y los individuos, las familias y las naciones sufren. Bajo la Ley de Dios, los individuos que obedecen y observan las leyes prosperan y reciben bendiciones. El planeta se mantiene en un equilibrio adecuado y es capaz de seguir sosteniendo a las gentes que lo pueblan.

 

Nosotros hemos sido instruidos en la manera de tratar a nuestro hermano y al planeta. Pero el mundo en conjunto ha elegido desobedecer las leyes de Dios. Mirad donde nos ha llevado todas esta mala gestión, el calentamiento global, los animales en vías de extinción, la pérdida de criaturas importantes en la cadena de alimentación, todo esto a causa de las ofensas a las leyes. En la actualidad la lista de los sufrimientos, que son soportados por no obedecer a Dios, no tiene fin.

 

Las cosas podrían ser bien diferentes, si las personas se arrepintieran y comenzaran a obedecer a Dios. Cuando observamos las leyes de Dios, recibimos sus bendiciones por obedecer las leyes y tenemos la paz de espíritu para hacer buenas acciones (Santiago 1:25). Los individuos, las familias y el planeta entero estarían mucho mejor si observaran la ley de Dios.

 

Se nos dijo que no amáramos al mundo, sea lo que sea del mundo. Si amamos el mundo, el amor del Padre no está en nosotros. El mundo y sus deseos inmorales desaparecerán. Pero él que sigue la voluntad de Dios vivirá para siempre (Juan 15-17).

 

El Plan de Dios para Su Creación

 

Aunque la tierra sea maldita a causa de la rebelión de Adán y Eva, Dios estableció un plan para reducir al mínimo los problemas. Cuando apareció el pecado, el sistema de jubileo se inició o puso en práctica. El sistema jubilar / sabático es el sistema económico, medioambiental, moral y social completo para la humanidad. Protege a todos los individuos y sus familias. Pero la humanidad trata siempre de concebir sus propios sistemas y se rebela contra el sistema de Dios.

 

La palabra jubileo significa 50. El jubileo se basa en 7 ciclos de 7 años que corresponden a 49 años. El año del jubileo es el año 50º. El Levítico 25:10 declara: Consagrareis / santificareis pues el año quincuagésimo (50º) y proclamaréis el año de la libertad por todo el país y para todos sus habitantes. Esto será el jubileo. Dios posee todo. Él nos permite utilizar la tierra.

 

El próximo Jubileo será en 2027. El Mesías estará en el planeta antes de esta fecha para preparar las cosas para el Jubileo. El Jubileo que comienza en 2028 será el Jubileo de los Jubileos, al ser el número cincuenta desde la restauración de Esdras y de Nehemías.

 

En un punto del futuro, Dios Padre y Jesucristo gobernarán el universo desde la tierra. Cuando ya no haya más pecado en el planeta, Eloah desplazará Su trono, que actualmente está en el tercer cielo, a la tierra. Ya no habrá ni sol ni luna, porque Dios iluminará y alumbrará la Tierra (Apocalipsis 22:5). Un río de agua de vida fluirá desde el trono de Dios y del Cordero (Apocalipsis 22:1). La maldición de la tierra será levantada (Apocalipsis 22:3).

 

La sabiduría, el poder y la misericordia de Eloah son verdaderamente asombrosos. Ha establecido un plan para permitir al hombre y al ejército caído para que tomen sus propias decisiones, que los ha llevado al pecado y a la muerte. Sin embargo, antes mismo de que comenzara a crear, Eloah estableció un modo de redimir a la humanidad y al ejército caído ante Él. En este momento, sólo los que quieren obedecen a Dios. Dios no fuerza a las personas a obedecerle. Es difícil de imaginar un tiempo donde todos los que han sido creados observarán la Ley de Eloah (Esdras 7:14) y toda la humanidad formarán seres espirituales, adorando y obedeciendo al Único Dios Verdadero.

 

Debemos ahora esforzarnos por obedecer la Ley de Dios para disminuir el sufrimiento del sistema entero. Es también nuestra responsabilidad proclamar el evangelio al mundo entero para que todos conozcan el plan de Dios y puedan arrepentirse y cambiar sus caminos. Todos tendrán una posibilidad de arrepentirse y de elegir seguir el Camino de Dios. Ya que Dios no quiere que perezca ni uno sólo, parece que todos los seres elegirán obedecer a las leyes de Dios. Para más información sobre el proceso de reconciliación, ver los estudios Días Santos de Dios [CB22] et El Plan de Salvación de Dios [CB30].

 

Hay un tiempo sensiblemente mejor en el horizonte, pero hay mucho trabajo que hacer antes de que los testigos lleguen y sean seguidos por el retorno del Mesías.

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